Cómo aprender Inglés para viajar o vivir en el extranjero

persona aprendiendo ingles mientras mira una pelicula en ingles

Aprender inglés no es una fórmula mágica ni una lista de pasos universales. He leído muchos artículos que prometen “el método definitivo”, pero la verdad es que cada persona aprende de forma distinta. Tu edad, tu motivación y hasta tu personalidad influyen en cómo avanzas.

Lo importante no es hablar perfecto, sino comunicarte de manera natural y fluida. Siempre existen sinónimos, gestos o diferentes formas de expresarte para hacerte entender. Esa es la verdadera meta: sentirte libre para hablar, incluso si cometes errores en el camino.

En mi caso, decidí entrenar mi inglés un año antes de mudarme a Australia, y luego me lancé de lleno a practicarlo en la vida real: en cafés, en un hostal en Melbourne, trabajando en hotelería e incluso a través de citas improvisadas para mejorar la conversación. Fue un proceso lleno de momentos incómodos, divertidos y, pero sobre todo que me ayudaron mucho en este viaje de aprender otro idioma.

Mi camino para sumergirme en el Inglés

Un año antes de viajar decidí preparar mi cerebro para lo que venía… sin saber que el inglés australiano es prácticamente otro idioma (hahaha). Empecé con pequeños cambios que, sin darme cuenta, fueron entrenando mi mente:

  • Cambié el idioma de mi teléfono a inglés.

  • Usaba Waze en inglés cada vez que conducía.

  • Escuchaba toda mi música en inglés.

  • Y si veía películas, siempre eran en versión original.

Ese fue mi primer “entrenamiento mental”.

Cuando llegué a Melbourne y me hospedé en un hostal, tomé una decisión importante: no quería limitarme a hacer amigos solo de habla hispana. Me obligué a hablar en inglés aunque me avergonzara mi pronunciación o sintiera que no tenía suficiente vocabulario. Lo hice igual, porque creo que la primera gran meta es justo esa: perder la vergüenza y sacarse los miedos de la cabeza.

Al principio fue incómodo, estresante al máximo, pero pronto entendí que cada error era parte del proceso. Descubrí que la clave no estaba en “hablar perfecto”, sino en atreverse a hablar

Estrategias que Realmente Me Funcionaron

Creo que, así como cada persona es única, también lo es su manera de aprender inglés. No existe un solo método perfecto: hay prueba, error y mucha paciencia. Por eso, mi recomendación es que encuentres tu propio ritmo.
Por ejemplo, si amas cocinar, mira videos de cocina en inglés aunque al principio no entiendas nada. Tu cerebro empezará a asociar imágenes con palabras y, sin darte cuenta, empezarás a adquirir vocabulario de forma natural.

Estas fueron las estrategias que realmente marcaron la diferencia en mi aprendizaje:

1. Leer Todo lo Que Encontraba

Me desafié a leer absolutamente todo: carteles, señales de tránsito, revistas, diarios e incluso libros infantiles. Los textos simples fueron un puente perfecto para familiarizarme con nuevas palabras sin frustrarme.
Usé una de mis pasiones, leer, para mejorar mi inglés, porque la lectura no solo incrementa el vocabulario, sino que también estimula la imaginación. Amo leer, y convertirlo en parte de mi aprendizaje hizo que todo el proceso fuera mucho más natural y entretenido.

2. Conversaciones Reales (incluyendo Tinder)

Una amiga me dijo: “Descárgate Tinder y úsalo para practicar inglés; solo aclara que buscas amigos para conversar.”
Lo hice… y funcionó.

Tuve citas de café y cerveza donde no siempre entendía todo, pero aprendía muchísimo. Algunas conversaciones iban tan rápido que apenas podía seguirlas, pero me enseñaron expresiones y vocabulario que jamás aparecen en un libro.
También me enseñaron a tener actitud, a decirme a mí misma: “tú puedes, no pasa nada si no entiendes todo.”

3. Aprendizaje en el Trabajo

Cuando empecé a trabajar como mucama en un caravan park, donde casi no había personas extranjeras, me enfoqué en aprender todo el vocabulario de la hotelería. Copiaba la forma de hablar de mis compañeros y repetía sus frases, aunque sin mentirles, el primer mes me costó un montón entender lo que estaban diciendo.

Así, sin darme cuenta, mi inglés comenzó a fluir de manera natural.
El trabajo se convirtió en mi mejor sala de clases.

4. Música, Podcasts y TV

La música fue mi salvavidas emocional y siempre ha sido parte importante de mi vida; amo escuchar distintos tipos de música. Repetir canciones me ayudó con la pronunciación y a perder el miedo a equivocarme.

También empecé a ver películas australianas y de otros países de habla inglesa. Primero con subtítulos en inglés; después me fui desafiando a verlas sin subtítulos.

Cada película se convirtió en una mini clase de listening: aprendía expresiones nuevas, mejoraba mi pronunciación y comenzaba a entender las bromas locales.

👉 Tip: elige películas o series que realmente disfrutes. Cuando la historia te engancha, el aprendizaje fluye sin esfuerzo. Aprende algunos diálogos y imítalos; es una excelente forma de entrenar tu oído y tu pronunciación.

5. Profesores Digitales

Seguí a mis creadores favoritos en YouTube e Instagram, los que me animaban a verlos los que me hacían reir o sentía que eran un amigo ensenándote. Mis preferidos fueron:

  • Bob the Canadian

  • English with Lucy

  • Superholly

Me encantaban porque enseñaban gramática con ejemplos de la vida real y situaciones cotidianas que podía aplicar de inmediato.

6. Vivir el Idioma al Máximo

Con el tiempo, mi cerebro empezó a cambiar automáticamente entre inglés y español según el contexto. A veces incluso sueño en ambos idiomas y escribo en los dos idiomas.

Eso solo significa una cosa: logré sumergirme de verdad.

Recursos útiles que recomiendo

Estos recursos me ayudaron muchísimo, y hasta el día de hoy a veces los vuelvo a ver porque seguir aprendiendo es un proceso que nunca se detiene. La evolución en el idioma es constante, y estos canales fueron una gran compañía durante mi camino de aprendizaje.

Canales de YouTube

  • Amigos Ingleses: perfecto para hispanohablantes.

  • MmmEnglish (Emma): pronunciación clara y práctica.

  • Bob the Canadian: inglés cotidiano explicado de forma sencilla.

  • Papa English: expresiones británicas divertidas.

  • BBC Learning English: vocabulario con noticias reales.

  • Superholly: confianza y pronunciación para hispanohablantes.

  • English with Lucy: lecciones detalladas, bien organizadas y fáciles de aplicar.

Canales de YouTube para aprender inglés de manera gratuita

Aplicaciones

  • Duolingo: gamificado, perfecto para trayectos cortos.

  • BBC Learning English App: noticias y gramática gratis.

Redes Sociales

  • Sam Cotton (@samcotton): comedia australiana.

  • Haylsa (@haylsa): vida viajera en inglés auténtico.

  • María Speaks English (@mariaspeaksenglish): tips claros para hispanohablantes.

  • Shadé Zahrai (@shadezahrai): inglés formal y motivación profesional.

Paciencia y perseverancia: Tu mejor aliado

Aprender inglés en Australia me enseñó que no se trata de una carrera, sino de un camino. Habrá días en que no entiendas nada y otros en los que sorprendas a alguien y a ti misma con tu fluidez.
Lo importante es no detenerse: es perseverar, mantener una rutina y aprender resiliencia.

Celebra cada avance, por pequeño que sea: desde pedir un café sin miedo hasta entender tu primera conversación completa sin subtítulos.
Todo es parte de tu camino.
Ámalo tal como es, con sus tropiezos, sus piedras y sus pequeñas victorias.

Lo que el Inglés me enseñó

Reflexionando sobre el aprendizaje de inglés mientras se vive en Australia

Convertirme en estudiante internacional en Australia no estaba en mis planes. Llegué con una Working Holiday Visa buscando un descanso de la oficina, pero descubrí que aprender inglés también era aprender a confiar en mí misma y a demostrarme que podía lograr todo lo que me propusiera.

El inglés no solo me abrió puertas académicas y laborales; también me regaló amistades, experiencias y la certeza de que uno puede empezar de cero cuantas veces lo necesite.

Si estás pensando en dar el paso, mi consejo es simple: atrévete, incluso si tienes miedo.
Los logros más grandes comienzan cuando decides salir de tu zona de confort.

Como me repito cada día: The sky is the limit baby.

Sigue explorando y aprendiendo

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Maria Olivia

Soy María Olivia, chilena en Australia y creadora de Sin Itinerario Viajes. Comparto historias reales y guías prácticas (Working Holiday, vida en Australia y viajes con bienestar) para que planifiques mejor, viajes con calma y vivas cada destino con propósito.

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